viernes 26 de junio de 2009

Transformers: la venganza de los caídos (Michael Bay, 2009)

La primera Transformers me pareció una peli enormemente infravalorada por la crítica. No es que fuera la película del año, pero sin duda era un producto de entretenimiento tremendamente válido, con unas escenas de acción cargadas de efectividad, y muy espectaculares. La historia era buena (ojo, no digo realista, ni creíble, pero sí coherente en su propio contexto). Los personajes podrían haber dado un poco más de sí, pero tenía las dosis correctas de comedia y de dramatismo, y una banda sonora muy notable.

Esta secuela nos llega precedida de una campaña de promoción que intentaba hacernos creer que iba a ser lo más de lo más. Más robots, más acción, mas comedia. Más de todo. Y esto, lamentablemente, no es garantía de más calidad. En esta película encontramos una sobrecarga de robots, y sobre todo, una sobrecarga de humor. ¿Realmente es necesario que haya tonterías en todas y cada una de las escenas? ¿Es necesario que haya cuatro, cinco, o hasta seis personajes “graciosetes”? Desde luego que no. Respecto al número de robots, nos anunciaban treinta nuevos transformers, pero realmente sólo encontramos un par de novedades de interés: The Fallen, que da nombre a la película en su versión original, y Devastator, una suerte de Megazord formado por multitud de cacharros, una barbaridad, vamos. Respecto a los demás, en general, aparecen sólo para morir al segundo siguiente.

La historia es excesivamente mitológica y épica, con apariciones fantasmales incluidas, repleta como ya he dicho de momentos cómicos (incluso de robots grotescamente cómicos, ¿era necesario un robot anciano, con barba y todo?). Los personajes son básicamente los mismos. Sam, interpretado por el omnipresente Shia LaBeouf, es un poco más maduro, pero básicamente es el mismo pringao. Me intriga la presencia de Megan Fox: sí, está muy buena, pero ¿para qué sirve el personaje? Se limita a correr junto a su novio de un lado para otro enseñando material. John Turturro se salva gracias a su experiencia, protagonizando, él sí, los momentos más simpáticos de la peli.

Se salvan, obviamente, los efectos especiales, impresionantes una vez más, y la banda sonora, pese a ser básicamente la misma que en su antecesora, pero mantiene la calidad. El previsible bombazo en taquilla y su abierto final nos garantiza más secuelas. Esperemos que pueda enderezarse el rumbo de esta saga que empezó bien, y se ha venido bastante abajo
.

domingo 7 de junio de 2009

Terminator Salvation (McG, 2009)

La saga Terminator es, sin duda, uno de los iconos más importantes del cine de las últimas tres décadas, especialmente si nos referimos a sus dos primeras entregas, dirigidas por James Cameron. La figura poderosa de Arnold Schwarzenegger empuñando una escopeta y diciendo “volveré” se ha convertido en todo un mito. Me encanta. Me apasiona. Para mí, lo proclamo, Terminator 2: el Juicio Final es una de las mejores películas de acción y ciencia-ficción que se han hecho.

En cualquier caso, esta cuarta entrega ha optado, muy acertadamente, por alejarse de ese modelo, creando un nuevo contexto que le hace mucho bien a la historia. Terminator Salvation nos sitúa en el año 2018. John Connor es ahora un hombre hecho y derecho, uno de los líderes de la resistencia humana ante un mundo dominado por Skynet, la malvada inteligencia artificial. Su obsesión es encontrar a Kyle Reese, que será (o fue) su padre. En el camino para lograrlo se topa con Marcus Wright, un condenado a muerte que no recuerda nada, no sabe donde está, y que esconde algo que ni él mismo imagina.

Nos encontramos ante un producto de pura acción. La película no da tregua, las persecuciones, tiroteos y peleas se suceden sin descanso, consiguiendo un ritmo altísimo. No es cierto que el argumento no aporte nada, en mi opinión el nuevo contexto favorece muchísimo a la saga, y ese aire a lo Mad Max consigue que nos interesemos un poquito más por el destino de la humanidad.

Christian Bale cumple sin alardes en el papel de John Connor. Seguro de sí mismo, guerrero y soldado de élite, el liderazgo está en su naturaleza, y su odio visceral a las máquinas apunto estará de hacerle tomar una decisión equivocada. Destacable la interpretación del desconocido Sam Worthington en el papel de Marcus, sobre el que recae casi todo el peso dramático de la historia. El papel de Bryce Dallas Howard es irrelevante, y el de Helena Bonham Carter es casi un Cameo. Para los superfans, por supuesto, el Cameo (digital) de nuestro amigo Chuache os pondrá los pelos de punta.

La nueva saga promete, si es que la taquilla le acompaña y es realmente una nueva saga. En cualquier caso, esta peli gustará a aquellos que disfruten de la acción sin descanso, de los robots (perdón, organismo cibernético) y de las historias futuristas. Muy recomendable.

martes 19 de mayo de 2009

Star Trek (J. J. Abrams, 2009)

Ante la extraordinariamente alarmante falta de ideas en Hollywood, y la invasión de secuelas, remakes, precuelas, adaptaciones, parodias, etc. etc., no hay más remedio que aguantar pacientemente la aparición de alguna historia medianamente original. Mientras tanto, el reinicio de sagas caducas se ha puesto de moda, posiblemente influidas por el apabullante éxito del nuevo Batman de Christopher Nolan. Star Trek, desde luego, necesitaba un soplo de aire fresco (serie de televisión y ¡10 películas!).

Por una vez, y sin que sirva de precedente, esta precuela sí me parece relevante. Aparte de lo necesaria que pueda ser, el tratamiento ha sido tremendamente acertado, el contexto de los personajes es creíble (es ciencia-ficción, no empecemos), y los actores son los adecuados. Chris Pine (¿el nuevo Brad Pitt?, pff, eso dicen) interpreta al aún no capitán Kirk. Marcado por la muerte de su padre el mismo día de su nacimiento (de él, no de su padre xD), se debate entre su deseo de libertad, y la necesidad de emular o superar la leyenda de su progenitor.

Sin embargo, me gustaría destacar a Zachary Quinto. Conocido por su televisivo papel en Héroes, interpreta a un perturbador y descentrado Spock, debido a su doble naturaleza humano-vulcaniano. Gran interpretación, y nada fácil. Para los fanáticos, la presencia de Leonard Nimoy, el Spock original, les sacará una sonrisa (y de paso, les hará calentarse la cabeza pensando que diablos ha pasado). Eric Bana, irreconocible, interpreta a Nero, el malo de turno.

La historia de cómo los integrantes de la nave Entreprise llegaron a serlo viene aderezada por unos efectos especiales muy espectaculares, un guión sólido y un extraordinario pulso narrativo por parte de uno de los hombres de moda, J. J. Abrams, el creador de la serie Perdidos, acompañado de su troupe: los productores Carlton Cuse y Damon Lindelof, y el compositor Michael Giachinno. Si esta gente consigue abrirse paso en Hollywood, quizá aún haya suerte para los que esperamos que el cine vuelva a ser lo que era. Recemos.

lunes 4 de mayo de 2009

X-Men Orígenes: Lobezno (Gavin Hood, 2009)

¡No, no, no, no! ¡Mal, mal! (Colleja) ¡Con lo fácil que era hacerlo bien! (Otra colleja) ¿Cómo ha podido pasar esto? Es inexplicable. Tenían en la mano todos los ingredientes para hacer una gran película: una saga de gran éxito y de una calidad destacable, la presencia del actor del momento, y un presupuesto para subirse por las paredes. ¿Qué es lo que ha fallado?

En primer lugar, yo creo que se debe al cambio de director. Bryan Singer es uno de los grandes. Sí, sí, ya sé que X-Men 3 estaba dirigida por otro, pero lograron mantener el nivel de forma más que aceptable. Quizá el tal Gavin Hood, que dirige esta precuela, se ha dejado llevar por la inercia de una saga de éxito, y ha pensado que ya estaba todo hecho. Y ni mucho menos.

El gran mérito de la saga X-Men consiste en coger una historia típica del cómic: superhéroes de increíbles poderes, enfrentamientos espectaculares, etc… y combinarlo con un guión más que decente, en la que los personajes no carecían de alma, de sentimientos, de dramatismo (véase el final de la tercera, por ejemplo). Todo esa parte es la que falta en Lobezno. Se trata de una sucesión de escenas de acción bastante espectaculares (algunas cantan un poco), siempre terminadas por el ubicuo Jackman en pose de machote y diciendo “ahí queda eso”.

Y el caso es que la idea no es mala. Sin duda, Lobezno es, de todos los X-Men, el más adecuado para hacerle una precuela: su misterioso pasado y falta de memoria dan mucho pie a ello. Sin embargo, el guión no funciona en absoluto, y los actores se limitan a lucir cuerpos y enseñar uñas (literalmente). Además, ni siquiera son capaces de enlazar correctamente con su saga madre: ¿Cómo demonios pasa Dientes de Sable de ser el hermano malo de Logan a ser el ayudante tonto de Magneto? Supongo que pretenderán seguir la historia, pero aún así, hubiera sido fácil hacerlo bien.

Aaaaayyy, la de cosas que se podrían hacer bien, echándole un poco de cabezaaaaaa… (Colleja).

jueves 16 de abril de 2009

La lista (Marcel Langenegger, 2008)

Esta peli es del 2008. Eso explica porque Hugh Jackman pasea su deseado palmito por España promocionando su próximo estreno (Lobezno) y no éste. No me preguntéis por qué llega aquí un año después (se estrenó en USA en abril del 2008), porque no lo sé. Spain is different, supongo.

Esta película se presenta al espectador como un thriller erótico, cargado de misterios y personajes ambivalentes que ocultan sus verdaderas intenciones. Todo esto funciona muy bien… hasta la mitad, más o menos. El director se empeña en varias cosas. Se empeña por ejemplo en explicarnos cosas que no necesitan tal explicación. Se empeña en mantener la incógnita del papel que juega la chica misteriosa (Michelle Williams), cuando resulta evidente. Se empeña, finalmente, en alargar el final de forma innecesaria e incluso aburrida.

El reparto es, a priori, el principal aliciente de la película. El hiperguapísimo Hugh Jackman (al que sus productores llevan como a los santos, a todas partes) interpreta en esta ocasión al malo de la función. Cumple bien, especialmente en la primera parte, en la que oculta sus intenciones y se hace amiguete de Ewan McGregor, fingiendo ser un triunfador abogado. McGregor, por su parte, interpreta a un timidillo y casi tontillo contable (lo que Homer llamaría un gilí), que se sumerge en un mundo nuevo de sensaciones, hasta que descubre lo que se oculta tras su nuevo amigo.

La película carece de secundarios de importancia. Michelle Williams (a la que vimos en Brokeback Mountain) parece que va a serlo, pero se mantiene ausente la mayor parte del tiempo, para reaparecer al final, cuando ya sabemos perfectamente de qué pie cojea, pese a que el director insiste en que no lo sepamos. El resto son señoritas cuya única función es enseñar carne, y que no sea todo público femenino.

El planteamiento de la historia es bueno e interesante: el personaje de Jackman nos resulta perturbador, y nos identificamos bien con el de McGregor. Pero a medida que avanza la historia, nos damos cuenta de que el gran misterio es un tanto decepcionante, y lo peor de todo, muy previsible. El final, como ya he comentado, se alarga innecesariamente y da demasiadas explicaciones (por cierto, ocurre en Madrid. Parece que el guionista nos considera un paraíso fiscal). Aunque pueda parecerlo por los anuncios, La Lista no es una película de acción. Es una película de misterio… con poco misterio.

Bien, acabando, diré que esta película puede atraer a aquellos que quieran ver cuerpos hermosos (tanto de ellos como de ellas), y a aquellos a los que les guste la intriga fácilmente descifrable. Al resto… no lo creo.

lunes 23 de marzo de 2009

Watchmen (Zack Snyder, 2009)

No he leído el cómic. Lo digo ya de antemano por si algún fanático de las viñetas lee esta crítica. Me hubiera gustado, pero no tuve tiempo (soy un hombre ocupado). En cualquier caso, eso me ha permitido comprobar que, efectivamente, esta peli puede verse y comprenderse sin haber leído el cómic, y también disfrutarse.

Watchmen es una peli de superhéroes que aborda el mundo de éstos desde una perspectiva nunca tratada con anterioridad. Desvela las razones que llevan a alguien que ha ayudado a la gente a verse apartado y marginado por ésta. Desvela que el hecho de ser un héroe no te convierte en buena persona. Desvela, por encima de todo, que existen diferentes clases de héroe, y que algunos están dispuestos a todo (a todo) para salvar a la humanidad.

Es muy larga, es cierto, pero la trama consiguió engancharme desde el primer momento. Un misterioso sicario está matando superhéroes, que viven retirados de sus proezas en un 1985 que nunca fue, pero que pudo haber sido. Se trata obviamente de una historia coral, en la que la mayoría de los actores no destacan pero tampoco desentonan, con una excepción: el rey de la película se llama
Rorschach, interpretado por Jackie Earle Haley. Su personaje es el motor de la acción, el que tiene las mejores escenas, además de ser el único de los Watchmen en activo.

Es una película que define perfectamente los gustos de su director, Zack Snyder, al que conocimos en 300, otra magnífica adaptación de cómic: crepuscular, oscura, decadente, con escenas de acción mucho más escasas que en la historia de los espartanos, pero con el mismo tono a medias entre sangriento y superlativo.

Muy destacable la banda sonora, creada a base de canciones clásicas de las décadas de los 70 y 80, cada una usada para una escena y un tono concreto (The Sounds of Silence de Simon & Garfunkel en un funeral, Aleluya en un encuentro sexual entre Búho Nocturno y Espectro de Seda, etc…).

No os asustéis por sus más de dos horas y media, ni por su tan cacareado indescifrable argumento: Watchmen es una buena película, original y con un argumento adictivo.

viernes 6 de febrero de 2009

Valkiria (Bryan Singer, 2008)

Algunas películas vienen marcadas por un halo de desconfianza, de baja expectativa, sin saber por qué. Bueno, en el caso de Valkiria, sí que sé por qué: la presencia del cuestionadísimo Tom Cruise a la cabeza de un reparto casi de campanillas, amén del director Bryan Singer, antaño respetadísimo pero últimamente un tanto de capa caída a causa de aventuras voladoras con capa.

Lo cierto es que Valkiria es una película más que decente, que narra la historia de un grupo de militares alemanes que en plena Segunda Guerra Mundial conspiraron para acabar con Hitler y salvar así a su país. Uno de los grandes méritos del film, que recae plenamente en su director, es precisamente esa capacidad para crear intriga, para lograr que realmente nos creamos que pueden acabar haciéndolo, pese a que todos conocemos el desenlace de antemano. Se nota su experiencia con la estupenda Sospechosos habituales.

Tom Cruise está muy bien. Ya está, ya lo he dicho. Aunque sea impopular, creo que el cienciólogo es un buen actor (no un actor increíble, pero sí bueno) que interioriza bien al personaje, mostrándose (para mosqueo de sus detractores) muy contenido, nada plano, y además muy bien adaptado a las mermas físicas del personaje (no sólo es tuerto, además le falta una mano y dos dedos de la otra). El resto del reparto en general está a la altura, especialmente mi admirado Tom Wilkinson, y también Bill Nighy, al que recordamos totalmente irreconocible en la segunda Piratas del Caribe, que interpreta a la mano derecha de Cruise en el complot. Sorprende la presencia en el segundo lugar de los créditos de Kenneth Brannagh (hace tres escenas), y de Carice Van Houten, que interpreta a la esposa de Cruise, y a la que no le han dado bola.

Como ya he dicho, el punto fuerte de la peli es la gran capacidad para mantener al espectador en tensión, especialmente en las escenas en las que la operación para asesinar a Hitler se lleva a cabo, y un final muy emotivo y bien resuelto. Hay que decir que el guión es de alto nivel, ya que ha intentado respetar al máximo las circunstancias históricas del suceso, consiguiéndolo en gran medida.

Por lo tanto, no dejéis de ver una peli sólo porque sale Tom Cruise. ¿Qué más da que salga en la tele pegando saltos en los sofás? La película es buena, bien narrada, bien interpretada y respeta la historia. ¿Qué más queréis?

lunes 2 de febrero de 2009

Revolutionary Road (Sam Mendes, 2008)

Alucino. Por los Oscars, digo. Alucino pepinillos. Han ignorado esta película. Bueno, vale, tiene tres nominaciones, pero todas menores. Ni mejor película, ni director, y lo más increíble de todo ¡no han nominado a los actores! Kate Winslet, nominada por otra película, y Leonardo Di Caprio, ni eso. Clamo al cielo. Se lo merecían, vive Dios.

El reencuentro de esta pareja once años después de Titanic se produce en una película dirigida por el esposo de la protagonista, Sam Mendes, autor de joyas del cine moderno como la impresionante Camino a la Perdición, convertida en un clásico automático. Nos encontramos ante un joven matrimonio en la América de los años 50, aparentemente felices, pero que se dan cuenta de que han desaprovechado su vida, y todo por culpa de su falta de decisión, especialmente la de él, que se debate entre sus deseos y su ansia por no acabar igual de fracasado que su padre. La batalla que se producirá entre ambos al enfrentarse a esta verdad atravesará la película.

Son dos actores en estado de gracia. Di Caprio merece un gran aplauso por haber evolucionado de ídolo de quinceañeras hasta convertirse en uno de los grandes. Su personaje de Frank, amargado, indeciso y cobarde, presenta un descarnado retrato de la realidad del llamado sueño americano. Indignante su ausencia en las nominaciones a los Oscar. El que si la ha logrado es el semi-desconocido Michael Shannon por su interpretación de un enfermo mental, el único que se atreve a decirles a la cara lo que realmente les ocurre.

Kate Winslet merece un párrafo para ella sola. Fantástica, conmovedora en su impotencia ante la indecisión de su marido, es sin duda la mejor actriz de su generación. ¡Por favor, denle un Oscar ya! Ha estado nominada ¡6 veces! Y tiene sólo 33 años. Me da igual que sea por otra peli, se lo merece. He dicho.

Gran película, gran dirección, grandes actores, gran escenografía, gran banda sonora. Todo grande, excepto su reconocimiento.

lunes 26 de enero de 2009

Quiniela Oscars 2008

Aquí estamos con otra quiniela, esta vez la última y principal: los Oscars. La gran favorita es El curioso caso de Benjamin Button, que tiene 13 nominaciones. Sin embargo, yo creo que los premios van a aparecer repartisdos, que es la tendencia común en los últimos años. Manifiesto una vez más mi más absoluta indignación por la ausencia de WALL·E y El caballero oscuro, que para mí son las mejores películas del año pasado, en las categoría principales. Vaaale, El caballero tiene 8 nominaciones y WALL·E 6, pero preferiría que tuvieran menos y estuvieran a Mejor película, se lo merecen. He dicho.
He aquí mi quiniela. Con asterisco mi predicción:

MEJOR PELÍCULA
'El curioso caso de Benjamin Button' *
'El lector'
'Slumdog Millionaire'
'Mi nombre es Harvey Milk'
'El desafío: Frost contra Nixon'


MEJOR DIRECTOR
David Fincher, por 'El curioso caso de B. Button'
Stephen Daldry, por 'El lector'
Danny Boyle, por 'Slumdog Millionaire' *
Gus Van Sant, por 'Mi nombre es Harvey Milk'
Ron Howard, por 'El desafío: Frost contra Nixon'


MEJOR ACTOR
Brad Pitt, por 'El curioso caso de B. Button'
Mickey Rourke, por 'The Wrestler'
Richard Jenkins, por 'The Visitor'
Sean Penn, por 'Mi nombre es Harvey Milk' *
Frank Langella, por 'El desafío: Frost contra Nixon'

MEJOR ACTRIZ
Meryl Streep, por 'La duda'
Kate Winslet, por 'El lector' *
Anne Hathaway, por 'La boda de Rachel'
Angelina Jolie, 'El Intercambio'
Melissa Leo, por 'Frozen River'


MEJOR ACTOR SECUNDARIO
Heath Ledger, por 'El caballero oscuro' *
Philip Seymour Hoffman, por 'La duda'
Robert Downey Jr, por 'Tropic Thunder'
Josh Brolin, por 'Mi nombre es Harvey Milk'
Michael Shannon, por 'Vía revolucionaria'


MEJOR ACTRIZ SECUNDARIA
Penélope Cruz, por 'Vicky Cristina Barcelona' *
Viola Davis, por 'La Duda'
Taraji P. Henson, por 'El curioso caso de B. Button'
Amy Adams, por 'La Duda'
Marisa Tomei, por 'The Wrestler'


MEJOR GUIÓN ORIGINAL
Courtney Hunt, por 'Frozen River'
Mike Leigh, por 'Happy. Un cuento sobre la felicidad'
Martin McDonagh, por 'Escondidos en Brujas'
Dustin Lance Black, por 'Mi nombre es Harvey Milk'
Andrew Stanton y Jim Reardon, por 'WALL-E' *


MEJOR GUIÓN ADAPTADO
Eric Roth, por 'El curioso caso de Benjamin Button' *
David Hare, por 'El lector'
Simon Beaufoy, por 'Slumdog Millionaire'
John Patrick Shanley, por 'La duda'
Peter Morgan, por 'El desafío: Frost contra Nixon'


MEJOR PELÍCULA EXTRANJERA
'The Baader Meinhof Complex' (Alemania)
'La clase' (Francia)
'Departures' (Japón)
'Revanche' (Austria)
'Waltz with Bashir' (Israel) *


MEJOR MONTAJE
Kirk Baxter y Angus Wall, por 'El curioso caso de Benjamin Button'
Lee Smith, por 'El caballero oscuro' *
Mike Hill y Dan Hanley, por 'El desafío: Frost vs. Nixon'
Elliot Graham, por 'Mi nombre es Harvey Milk'
Chris Dickens, por 'Slumdog Millionaire'


MEJOR FOTOGRAFÍA
Tom Stern, por 'El intercambio'
Claudio Miranda, por 'El curioso caso de Benjamin Button'
Wally Pfister, por 'El caballero oscuro' *
Chris Menges y Roger Deakins, por 'El lector'
Anthony Dod Mantle, por 'Slumdog Millionaire'


MEJOR BANDA SONORA ORIGINAL
Alexandre Desplat, por 'El curioso caso de Benjamin Button'
James Newton Howard, por 'Defiance'
Danny Elfman, de 'Mi nombre es Harvey Milk'
A.R. Rahman, de 'Slumdog Millionaire' *
Thomas Newman, de WALL-E'


MEJOR CANCIÓN ORIGINAL
'Down to Earth', de 'WALL-E', por Peter Gabriel, Thomas Newman y Peter Gabriel *
'Jai Ho', de 'Slumdog Millionaire', por A.R. Rahma y Gulzar
'O Saya', de 'Slumdog Millionaire', por A.R. Rahman y Maya Arulpragasam


MEJOR DIRECCIÓN ARTÍSTICA
James J. Murakami, por 'El desafío: Frost contra Nixon'
Donald Graham Burt, por 'El curioso caso de Benjamin Button' *
Nathan Crowley, por 'El caballero oscuro'
Michael Carlin, por 'La duda'
Kristi Zea, por 'Revolutionary Road'


MEJOR DISEÑO DE VESTUARIO
Catherine Martin, por 'Australia'
Jacqueline West, por 'El curioso caso de Benjamin Button'
Michael O’Connor, por 'La duquesa' *
Danny Glicker, por 'Mi nombre es Harvey Milk'
Albert Wolsky, por 'Revolutionary Road'


MEJOR MAQUILLAJE
Greg Cannom, por 'El curioso caso de Benjamin Button' *
John Caglione, Jr. y Conor O’Sullivan, por 'El caballero oscuro'
Mike Elizalde y Thom Floutz, por 'Hellboy II'


MEJOR SONIDO
Richard King, por 'El caballero oscuro' *
Frank Eulner y Christopher Boyes, por ' Iron Man'
Tom Sayers, por ' Slumdog Millionaire'
Ben Burtt and Matthew Wood, por 'WALL-E'
Wylie Stateman, por 'Wanted'


MEJOR MONTAJE DE SONIDO
David Parker, Michael Semanick, Ren Klyce y Mark Weingarten, por 'El curioso caso de Benjamin Button'
Lora Hirschberg, Gary Rizzo y Ed Novick, por 'El caballero oscuro'
Ian Tapp, Richard Pryke y Resul Pookutty, por 'Slumdog Millionaire'
Tom Myers, Michael Semanick and Ben Burtt, por “WALL-E” *
Chris Jenkins, Frank A. Montaño y Petr Forejt, por 'Wanted'


MEJORES EFECTOS VISUALES
Eric Barba, Steve Preeg, Burt Dalton y Craig Barron , por 'El curioso caso de Benjamin Button'
Nick Davis, Chris Corbould, Tim Webber y Paul Franklin, por 'El caballero oscuro' *
John Nelson, Ben Snow, Dan Sudick and Shane Mahan, por 'Iron Man


MEJOR PELÍCULA DE ANIMACIÓN
'Bolt'
'Kung Fu Panda'
'WALL-E' *


Respecto a los Globos de Oro, sorpresa por la victoria Slumdog Millionaire, y arrasadora Kate Winslet (¿quién iba a pensar que ganaría los dos premios?) Mi quiniela... lamentable. A ver si en los oscars hay más suerte. Tengo 2 aciertos seguros: el actor de reparto y la película de animación.

domingo 18 de enero de 2009

Siete almas (Gabriele Muccino, 2008)

Tras el parón de criticismo navideño, en el cual he visto pelis como El intercambio (muy recomendable), Cuestión de honor (entretenida) o Australia (soporífera), regreso a mi actividad para hablaros de la última película del tándem Will SmithGabriele Muccino, tras En busca de la felicidad, que le supuso al actor de Filadelfia su segunda nominación al Oscar.

Siete almas narra la historia de un hombre que, por algún motivo no explicado, busca ayudar con sus problemas vitales, ya sean de salud o de otro tipo, a siete personas escogidas aparentemente al azar. No contaré nada más porque los secretos de la película son la clave, aunque ya aviso: no esperéis El sexto sentido, la película tiene un final ligeramente sorprendente pero no es una bomba que te deja en shock, como se la ha venido promocionando.

Will Smith está, una vez más, fantástico. Su conexión con el personaje es total, y vuelve a demostrar que en diez años ha crecido como actor más que ningún otro que yo pueda recordar, además de convertirse en el más rentable de todos: todas sus pelis son números uno. Rosario Dawson le da la réplica de forma encomiable, además de aportar su belleza natural, que llena la pantalla.

Nos encontramos ante una historia lacrimógena, que no deja indiferente a cualquiera que tenga algo de corazón, y esa es quizá, al mismo tiempo, su principal pega: busca tanto conmover al espectador, que uno espera encontrarse con una historia impresionante, cuando en realidad no es para tanto. Una narración lenta, pero a la velocidad necesaria, unos secundarios (excepto Dawson), inexistentes, y un montaje que empieza confuso, y luego remonta de forma considerable.

Siete almas es una película que tiene calidad, la suficiente para llegar al público, especialmente gracias a su todopoderoso protagonista, pero cuya publicidad engañosa puede llevar a la decepción a alguno. En cualquier caso, si no tienes referencias previas, te gustará, seguro.